La anticolumna

Después de haber pasado una severa crisis existencial, he de declarar que sobreviví.
Entre muchas cosas que me mantienen agobiado, una de ellas es la inminente llegada de mis 25 años. Puedo decir que este año se me ha pasado muy rápido; pero no caigamos en clichés por lo que se refiere a la última aseveración, no estoy mientiendo, al contrario y como dijera la sabia chimoltrufia "Es la puritita verda´". En este último año todo se me fue muy rápido. De repente tomé las maletas y me fui de México con destino a España. En cuanto llegué me vi inmiscuido de nuevo en la locura de Madrid y esa característica que tiene: lo que vives en un mes, se convierte en lo que serían seis meses en México. Todo ha sido muy intenso y con un mosaico de emociones que tiene de todo. Sin embargo, a pesar de los vendavales y noches apacibles, aquí estoy a pocos días de cumplir los veinticinco y con una hoja de ruta que apunta a mi regreso a las tierras que me vieron nacer.
Todo este embrollo mental, más el proceso de escritura de mi proyecto final de titulación, me han mantenido ocupado estos días. Las jornadas se iban así: mañana leer todo lo relacionado con el tema;en el mediodía escribir hasta las tres de la tarde y por la tarde reposar el cerebro y dar una vuelta por aquí. Mi cuarto parece una fortaleza asediada por libros, hojas, apuntes y ropa sin planchar y sucia que sale expulsada de un clóset que me intimida como si fuera un monstruo de verdad. Al llegar las diez de la noche ya estaba cansadísimo y me ponía a ver las noticias que venían de México. Creo que ese fue uno de los errores principales. La imagen creo que tengo que describirla: Ahí estaba yo ojeroso, flaco y con los brazos encima de la mesa donde tengo mi computadora, mentando madres al ver lo que ocurría en mi amado país. Los acontecimientos tienen un poco de todo: elecciones enfiladas al repechaje, revueltas de maestros en Oaxaca, narcotráfico violento, corrupción impune y militarización de la frontera norte. De esta manera, yo me tomaba el pelo con los dedos y era el último clavo de mi cadalso nocturno que me enviaba directamente a la cama.
Y así transcurrieron los últimos días de julio y los primeros de agosto. Hubo un día que de la depresión me levanté a las dos de la tarde y únicamente porque a mi vecino de abajo se le ocurrió utilizar el taladro y después un martillo para moldear como el gran Efestos una simple tubería. Además cabe resaltar, que por el momento estoy sólo en el departamento y creo que eso tiene que ver también. Ayer, fue el último acto de mis depresión antes de los 25(espero). Bajé a la tienda, compré pollo y un litro de cerveza. Llegando a casa hablé a México y tuve noticias de la familia. Poco después vino mi novia a comer y me bebí el litro de cerveza mientras degustabamos el pollo. Hablé con ella; como siempre me saco de los infiernos con su delicada voz y un par de jaloneos que hicieron que se me acomodara la masa encefálica. De no haber estado ella, a lo mejor me hubiera bañado de tequila y me habría inmolado ante la embajada mexicana. No fue así. Para mi fortuna aquí estaba la Marmota. Le comenté el shock del tránsito a los 25 y la montaña rusa emocional que vivo desde hace ya bastante tiempo. Encima a la pobre mujer le tocó soportar mi enojo no sólo ya ante mi vida, sino también ante eventos como la guerra en el Líbano, Irak y el drama de la inmigración en Europa y la frontera con EEUU. Ahí estaba yo como un alma atormentada pidiendo calma y misericordia de los cielos; bastó con un par de jaloneos, encontrar comprensión y una buena plática para salir de mi drama existencial. Cuando desperté estaba dormido a su lado y me alegré de estar aquí.
No sé, siempre defendiendo posiciones en los escritos y posturas en política, sociedad y hasta con los amigos. Por un momento de tregua personal ante la vida, no creo que este de más declarar la anticolumna y no contar nada más que de la salida de mi balcanización emocional. La verdad estaba muy cansado y mi cuerpo reclamaba un poco de calma. Y creo que la cabeza también.
Este fin de semana estaré solo y creo que me ayudará a pensar. ¿Es muy raro no?...cumplo años el martes y tengo todo el fin de semana para pensar que ha pasado todo este año.
Pues está bien, esperemos que sea benéfico y que pueda lograr un poco eso que llaman paz espiritual. Ojalá.

1 Comments:
Pues felicidades!!!!!yo tambien estoy a punto de cumplir 25 años, el 15 de sep. pinche dia madreado todos festejando el grito y yo queriendo gritar para que alguien se acuerde de mi, bueno ojala estes teniendo un buen cumpleaños, te quedan poco menos de 3 hras.
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